CONCLUSIONES

El tabaco perjudica seriamente a la salud del fumador y de la gente que le rodea, y en el caso de la mujer fumadora embarazada también afecta a su futuro hijo.

Todo el mundo sabe que el tabaco produce cáncer y a pesar de saberlo sigue fumando, esto es debido a su poder adictivo, y a que la gente piensa que si contrae ésta enfermedad será en un futuro muy lejano, por lo tanto no tienen una razón lo suficientemente fuerte para dejarlo. Algunos sólo se proponen dejarlo cuando ya tienen cáncer o han estado a punto de morir por un ataque al corazón, etc.

En relación con las mujeres embarazadas es evidente que la mujer fumadora no sólo se perjudica a ella misma si no que además está perjudicando a su hijo y que por culpa del tabaco el niño puede tener enfermedades que si su madre no hubiese fumado quizás no tendría. A parte de que ese futuro hijo pueda morir antes de nacer, por un aborto espontaneo.

Se que no sirve de mucho, pero aconsejo a todas las personas, en especial a las mujeres embarazadas, que no fumen ya que se están matando poco a poco. También afirmo que se puede vivir sin el tabaco y que se vive mejor.

Por otro lado, pienso que todas aquellas personas que consumen tabaco de forma habitual, en cierto modo están perdiendo parte de su libertad, puesto que tienen dependencia de él, y les mueve ha hacer cosas como recoger colillas del suelo, ir pidiendo un cigarrillo como si su vida dependiese de ello, o recorrer un largo camino a pie para encontrar una maquina de tabaco o un estanco.

No querría finalizar este trabajo sin dar las gracias a las tabacaleras que introducen las substancias adictivas del tabaco en mayor cantidad, haciendo que una vez se comienza a fumar sea casi imposible dejarlo. Gracias a éstas tabacaleras nadie sabe en realidad lo que está fumando, y no son conscientes del gasto económico anual que esto supone para sus bolsillos.

También cabe remarcar la infatigable acción (para evitar el consumo de tabaco) de nuestro ejemplar gobierno, poniendo (en letra pequeña y casi ilegible) en los paquetes de cigarrillos, que este es perjudicial y que produce cáncer. Gracias también por subir el precio del tabaco(con la excusa de que así habrá menos fumadores), porque solo un 40% de lo que se paga por un paquete de tabaco va para los estancos, las tabacaleras... el 60% restante va para ellos.

Gracias también a todos aquellos que trabajan en sanidad, que tantos consejos nos dan para no fumar y luego son los que poseen mayores acciones de tabacaleras.

Para hacer estas afirmaciones, no hace falta ser un experto en el tema, sino tan sólo tener un poco de sentidocomún. 
                                                            
                                                   TRABAJO Y PÁGINA CURRAOS POR:                                       
                                                         EDUARDO MATEOS ALONSO
                                                               www.notengointernet.com