EFECTOS DEL TABAQUISMO EN LOS NO-FUMADORES

Los efectos nocivos del tabaco no sólo afectan al fumador, también afectan a las personas que lo rodean. Esto se debe al hecho que el humo producido por la combustión del tabaco no sólo se incorpora al fumador, sino que se expande por el medio ambiente; si se trata de un lugar cerrado, las substancias que contiene el humo, se acumulan en el aire y pueden ser aspiradas por todo el mundo. El aire de un lugar cerrado, tendrá una concentración de sustancias nocivas (producida por la combustión del tabaco), proporcional al número de cigarrillos(puros, pipas, etc), que haya encendidos, y a la superficie del lugar, es decir; si el lugar es pequeño, es mas fácil que el humo lo llene. Si el humo del tabaco invade el aire del lugar, puede irritar los ojos, incluso producirse una intoxicación por falta de oxigeno.

Cuando se fuma se produce básicamente 2 corrientes de humo, la principal, y la secundaria. La principal es el humo que inhala el fumador, y la secundaria, está formada por el humo cuyo origen es la combustión pasiva del cigarrillo(puro, pipa...). La secundaria contiene prácticamente los mismos componentes que la principal, e incluso alguno de ellos se encuentra en una concentración mucho más elevada. Basándonos en la información(del libro ), se ha comprobado que la corriente secundaria, respecto a la principal, tiene una concentración 3 veces más grande de nicotina y alquitrán, y 5 veces más grande de monóxido de carbono. Algunas sustancias cancerígenas del alquitrán llegan a concentraciones muy elevadas(en la corriente de humo secundaria), como; el benzopireno; la concentración del cual es 4 veces superior a la que tiene en la principal, o la N-nitrosaminas, en una concentración hasta 30 veces superior.

Existe también una corriente de humo terciaria, la cual se compone del humo que exhala el fumador después de haber aspirado, y tiene una composición muy variable según sea la manera de fumar.

Cuando una persona fuma, parte del humo se incorpora en el aire circundante y constituye el humo del tabaco ambiental, su composición en general está formada por la corriente de humo secundaria.

Cualquier persona que se encuentre en un lugar cerrado, donde se fume, aspira involuntariamente el humo del tabaco, y se convierte por en fumador pasivo. Según el libro(tal), se han analizado la orina y la sangre de fumadores pasivos, y se ha observado que diversas sustancias tóxicas del tabaco, tienen un nivel en ellos, comparable con el nivel que tienen en un fumador activo. Otros estudios han demostrado que la inhalación pasiva del humo del tabaco, es especialmente nociva para las personas con determinadas enfermedades, como las enfermedades coronarias, bronquitis crónica o asma bronquial. Se ha comprobado también, que las mujeres no fumadoras que viven con un fumador, tienen un riesgo de contraer cáncer de pulmón, de un 30 a un 50% más grande que el correspondiente a la media de la población femenina.

Los efectos del tabaco ambiental tienen también una repercusión sobre el rendimiento laboral, puesto que puede alterar la percepción sensitiva y la capacidad de reacción a diversos estímulos, corriendo el riesgo de sufrir un accidente laboral. Debido a ello también puede ser el responsable de accidentes de tráfico.